UNA HISTORIA DEOFICIO Y CONSTANCIA
La historia de Carlos Nicolta Perruquers empieza con Carlos, que llegó a Barcelona con 22 años, dispuesto a construirse un futuro. En ese camino decidió estudiar peluquería: se sacó el título en un año en Llongueras. Así empezó todo.
Carlos llegó a Barcelona con 22 años, dispuesto a construirse un futuro. Estudió peluquería y se sacó el título en un año en Llongueras, tras trabajar unos meses en Lleida.
HASTA QUE UN DÍA DECIDIÓ EMPRENDER POR SU CUENTA.
Encontró un traspaso ya en funcionamiento, pero sin clientela: el primer mes lo remontó con lo justo para seguir, y a los seis meses ya tenía a su primer empleado. Todo se ganó de boca en boca, mientras no dejaba de formarse.
CON EL TIEMPO LLEGÓ EL RIESGO DE PERDER TODO LO GANADO.
Al subirle el alquiler, buscó un local mejor y, con el temor de perder lo ganado, hizo una reforma completa y cambió el nombre del salón a Carlos Nicolta.
Cinco años después compró ese mismo local. Desde entonces, junto a su equipo, no ha dejado de mejorar cada rincón del salón.